Ha llegado el momento de contar el como y el porque de los temas de «Mirar al cielo».
La intención era contarlo mientras surgía, pero el alud de ideas que se amontonaban en mi cabeza hizo que dedicara todo mi tiempo a componer, grabar, mezclar, etc. había que aprovechar.
Aquello que debía durar meses, duro días y ahora con tranquilidad y todo aún relativamente fresco, contaré de forma resumida aquellos detalles que no pude contar en su momento en esta cuenta atrás 09 que se aceleró inesperadamente.
Empezaré por Afortunadamente (mayo 2009)
Afortunadamente
La letra: (ver)
Yo compongo muchas veces en la paz y el silencio que hay casi siempre donde yo vivo, solo roto, a veces, por los gritos de los niños vecinos cuando juegan, que pueden llegar a ser muy molestos. En una de esas situaciones, pensé lo afortunadas que eran esas piedras que pisan en el jardín al jugar, porque aunque son pisoteadas, por lo menos no tienes que escuchar sus gritos.
Trasladé la situación a un parque infantil y me puse el la piel de alguien sentado en un banco de ese parque.
La música:
A partir de la letra, sentado en el piano, voy buscando los acordes que me encajen con la melodía que la propia letra me sugiere, luego incorporo una guitarra rasgada y busco un ritmo de batería que encaje con todo. El cambio no llegará hasta que grabo las pistas del bajo. Distintas guitarras acústicas van dando matices distintos a cada parte del tema, la original es descartada. En la última parte y hasta el final incorporo unas cuerdas. En la parte final del tema grabo cuatro voces y voy quitando instrumentos hasta finalizar únicamente con las voces y un arpegio de acústica.