El dilema

Tocar solo en directo los temas que compongo y grabo es complicado. Buscar a alguien que toque conmigo más… y además habría que ensayar… buuufff!!!!

Opciones.

  • A – No tocar, es lo que suelo hacer y no me va mal. Aunque a veces el gusanillo…
  • B – Tocar solo en plan acústico, a lo intimista dicen algunos, a lo aburrido dirían otros. Ya lo hice, no fue mal, pero ya lo hice y además casi nunca compongo con la acústica.
  • C – Llevarlo todo grabado y cantar y tocar distintos instrumentos encima según el tema. uummmhhh, no me resulta honesto, y se me antoja demasiado complicado para pasar un buen rato con cuatro amigos que vengan a verme.

Mal lo llevamos, se me acaban las opciones… pero… de hecho cuando mejor me lo paso es cuando toco el bajo y canto. De hecho compongo mucho así.

Es atrevido, pero puede resultar un poco soso… bajo y voz nada más???
Con algún ritmo de batería pre-grabado ya no sería tan soso. Menos playback y complicado que la opción C, menos aburrido y más original que la B y puede, solo puede, que mejor que la A.

Conclusión.

Mi próximo trabajo será concebido y grabado solo con bajo, voz y algunos ritmos, de forma que si me decido a llevarlo al directo, este sea lo más fiel posible a lo grabado.

Decidido, hoy empieza una nueva cuenta atrás.

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