Habían pasado tres semanas y la cuestión es que hay que continuar, nunca olvidaré a Julián, pero tenía que seguir y pensé que debía hacer un tema para «cerrar» esa herida y dejar atrás la pena.
Pero no quería que fuese algo triste, su forma de marcharse no lo merecía, nunca pensé que alguien pudiera afrontar la muerte con esa aparente tranquilidad haciendo más «fácil» a todos algo tan difícil de asumir.
Solo le faltó algo más de tiempo, pero no lo tubo… tampoco pedía tanto.
Todo acabará mañana (agosto 2009)
La letra: (Ver)
La escribí en el tren, de vuelta a casa. Intenta reflejar lo que me transmitió en sus últimos días, sus preocupaciones, su estado, sus sentimientos. Aunque sé que es imposible ponerse en su lugar, probablemente, lo que en ella cuento, pasó por su cabeza.
Las miradas, a veces, dicen más que las palabras.
La música:
Quería que trasmitiera rabia, ternura, firmeza, pero no podía ser una balada. Así pues, debía tener varios cambios que reflejaran todo eso.
Partiendo de dos simples notas en un sola cuerda, el tema se fue gestando y solo tres días después estaba terminado.
Ha sido el tema en el que más he trabajado y que me impulsó a no tirar la toalla y acabar este CD.